lunes, noviembre 27, 2006

Lo que le sucedió a Sancho en la venta que don Quijote pensaba que era castillo

Después de la batalla con los molinos don Quijote y Sancho Panza se ponen en camino de nuevo. Descubren una venta, pero don Quijote dice que es un castillo. Allí pasan la noche y al día siguiente don Quijote quiere buscar nuevas aventuras. Por eso ensilla a Rocinante y llama al ventero. Le dice que está obligado a agradecerle toda su vida los favores que ha recibido en ese castillo. Además dice que quiere pagárselos al ventero vengándose de alguien que le haya hecho alguna ofensa. El ventero replica que esto no es necesario porque es capaz de hacerlo por sí mismo. Sólo quiere que don Quijote le pague la cena y el alojamiento en su venta. Don Quijote responde que creía que estaba en un castillo y que la ley de la caballería dice que los caballeros andantes nunca pagan nada en un castillo. Pero el ventero le dice que debe pagar para que pueda cobrar su hacienda. Sin embargo ése sale de la venta, dejando atrás a Sancho. El ventero, cuando ve que don Quijote se va de la venta sin pagar, exige de Sancho que él le dé el dinero. Sancho le responde que no pagará porque su señor tampoco ha pagado. Entonces una de las personas que está en la venta coge la manta de la cama del ventero y con otros hombres pone a Sancho en la mitad de la manta. Enseguida le hacen mantear (bajar y subir) por el aire (véase el dibujo). Como Sancho grita muy alto, don Quijote lo oye y cree que se le viene una nueva aventura. Vuelve a la venta que ya está cerrada. No puede entrar, pero puede ver lo que sucede a su escudero. La gente que se divierte con Sancho no le deja hasta que no está cansada. Ahora Sancho puede salir de la venta. Está muy contento de que no haya pagado nada. Lo que no sabe es que el ventero se ha quedado con sus alforjas.