domingo, enero 07, 2007

Carta de amor de don Quijote a Dulcinea

Hablando de la penitencia de don Quijote el Caballero de la Triste Figura y su escudero Sancho Panza llegan a un lugar tan lindo, que don Quijote decide quedarse ahí para hacer penitencia. Don Quijote empieza a hablar imaginariamente a su amor Dulcinea del Toboso. En este discurso le manda a contestar a su amor y encarga a Sancho que informe a su dama sobre todo lo que él está haciendo acá. Y habido dicho esto se baja de Rocinante, lo desensilla, porque le quiere dar libertad. Sancho, que está observando todo, le pide a su amo que ensille de nuevo a Rocinante para que pueda reemplazar la falta de su asno. Como él no es buen caminante con el caballo puede ahorrar tiempo. El Caballero de la Triste Figura está de acuerdo y le dice a su escudero que tiene que esperar tres días hasta que se pueda ir para que vea lo que iba a hacer por su dama. Sancho no comprende lo que hay más que ver porque a él le parece que ya ha visto todo. Pero don Quijote le explica en deetalle todas las cosas que le faltan para terminar con su penitencia. Cuando Sancho escucha que su amo está dispuesto a darse coscorrones con unas rocas se asusta. Le aconseja dárselas en una cosa blandita, para que no duela tanto. No obstante don Quijote enfatiza otra vez que lo que hará no será una burla sino que lo hará sinceramente para cumplir las órdenes de caballería. Éstas indican que no se debe ni mentir ni hacer una cosa por otra porque sería lo mismo que hacer trampas. Ya han pasado los tres días y entonces Sancho le anima al caballero a que escriba la carta y que lo mande con ella a Dulcinea, para que pueda sacarle a su amo de esta penitencia. Deciden escribir la carta junto con la cédula de los asnos en el librillo de memoria que encontraron. Sancho la hará trasladar a papel tan pronto como sea posible. A continuación disputan el problema de la firma. Sancho pone en la carta « Vuestro hasta la muerte, el Caballero de la Triste Figura », porque no importa que vaya escrita por otro ya que Dulcinea no sabe ni leer ni escribir. Tampoco conoce la escritura de mano de don Quijote. El caballero le cuenta a su escudero que no la ha visto ni cuatro veces por su padre Lorenzo Corchuelo y su madre que la han criado con mucho cuidado. Así Sancho se da cuenta de la identidad de Dulcinea del Toboso que en realidad se llama Aldonza Lorenzo. Habido escrito la carta el caballero quiere leérselo a su escudero en caso de que pierda el libro por el camino. Sancho la quiere escuchar aunque sabe que es muy olvidadizo. La carta trata de la ansiedad de amor de don Quijote. Pidiéndole ayuda a Dulcinea la declara la única persona que es capaz de liberarle de la pena de su ausencia. Sancho está muy emocionado por la carta y antes de irse la hace firmar a su amo, así como la cédula de lo tres pollinos. Por fin se despide de su amo, sube sobre Rocinante y se pone en camino. Pero poco después vuelve y dice que no se puede ir antes de que pueda confirmar sin cargo de concienca que haya visto a don Quijote hacer locuras. Así será bien que haga por lo menos una. Dicho y hecho el hidalgo da dos zapatetas en el aire, la cabeza abajo, los pies en alto y Sancho se va de nuevo- esta vez contento de que pueda jurar que su amo se ha vuelto loco.