viernes, noviembre 24, 2006

Don Quijote fue armado caballero

Lo que inquietaba más a don Quijote era no ser caballero armado. Por eso pidió al ventero que le nombrara caballero, dándole sus razones de por qué este nombramiento era necesario. El ventero, que era un hombre burlón, aceptó este extraño oficio pensando que Don Quijote estaba loco. Para que este nombramiento fuese válido un caballero debería «velar» sus armas antes. Por eso Don Quijote trajo sus armas al patio de la venta, las puso junto a un pozo y permaneció allí durante todo el día para que no se las robaran. Pero tuvo que enfrentarse con dos hombres que querían dar agua a sus animales. Cuando uno de ellos quería quitar las armas de Don Quijote del pozo, Don Quijote se enfadó mucho y le dió un golpe con su lanza al pobre hombre. Lo mismo le sucedió al otro hombre. Los demás arrieros (hombre que trabaja con animales de carga y los conduce de un lugar a otro) le tiraron piedras para que parara. Finalmente apareció el ventero y puso paz ofreciendo a Don Quijote armarle caballero enseguida. Así Don Quijote fue nombrado caballero a la vieja usanza: El ventero le dio al hidalgo dos toques con la espada en sus hombros. Una vez acabado el nombramiento las dos «doncellas», que se burlaban mucho del caballero, le ayudaron a ponerse su espada y sus espuelas. Y don Quijote contó a todos que ahora quería buscar aventuras. El ventero quería que este cliente raro se fuera por fin y le despidió muy de prisa, sin pedirle dinero por la comida.